Home

 

Sé lo que hiciste en las elecciones pasadas: Decisiones Políticas y Necesidades Económicas

  10 de Junio, 2006
 

 

Puede parecer un comentario insolente. Sin perjuicio de eso, creo que es necesario repetir –hasta el cansancio de ser posible- en la necesidad de fomentar mayor inversión privada en nuestro país y de la necesidad de incentivar un proceso de desregulación que sea compatible con la libertad individual en la cual creemos.

Y hablo de las elecciones porque en ellas el gran ausente fue el discurso en pro de la participación privada, en beneficio del crecimiento económico, a favor de la integración mundial. Por el contrario, la forma de hacer política se caracterizó por hacer referencia a políticas de redistribución de riqueza (que posiblemente generen incentivos para que los que más tienen dejen de producir y para que los que menos tienen sigan sin hacerlo) y demandar una mayor intervención del Estado en diferentes sectores en los cuales es claramente ineficiente que éste participe.

Evidentemente, decir la verdad no vende y no resulta rentable políticamente. Suena mejor oponerse al Tratado de Libre Comercio a pesar de que su no celebración representará para el Perú caer en el atraso y minar nuestras posibilidades de desarrollo. Suena mejor oponerse a la privatización de Sedapal a pesar de que los más pobres del Perú no tengan agua. Suenan mejor muchas cosas aunque ellas sean absolutamente nefastas. Lo que importa para estas personas, al final del día, es la utilidad política.

No necesito hacer referencia a cuestiones tan conocidas como esas para saber que algo no está funcionando. Basta que yo abra el Código Civil y lea que en nuestro país, ante la ausencia de un pronunciamiento de los cónyuges sobre si optan por el Régimen de Sociedad de Gananciales o de Separación de Bienes, se presume que optan por la primera, para saber que padecemos de una enfermedad llamada Inflación Regulatoria. Basta que yo analice propuestas como la de la instauración del Control de Concentraciones Empresariales o lea Resoluciones como las que señalan que nuestra agencia de competencia puede sancionar el cobro de “precios abusivos” (como si eso no fuese una forma indirecta de fijar precios en el mercado) para saber que algo terrible está sucediendo en nuestro país.

Me he sentido –confieso- profundamente desamparado en las elecciones pasadas. Esta columna no tiene por afán criticar a los políticos que postularon en las mismas o sus respectivas propuestas. Siento, sin embargo, que nuestro país está sigilosamente conduciéndose por un camino errado. Espero que las privatizaciones continúen de forma creciente, espero que se opte por la desregulación y la simplificación administrativa. Espero que se opte por una cultura de presunción por la libertad de los individuos, en vez de presumir la opción más onerosa.

Creo que uno nunca debería encontrarse en esa desagradable situación de optar por el mal menor. No emitiré juicio de valor alguno hacia los partidos y candidatos. No opinaré sobre lo que han dicho aunque crea que han dicho poco o nada valioso. No sé en que pensaba la gente al ir a sufragar hace poco (prácticamente empujados, por cierto, por un sistema de voto obligatorio aberrante e incongruente). En todo caso, si opinas, como yo, en que es necesario el desarrollo económico, el fomento de inversiones y que es importante tratar de salvar lo poco o mucho que se pueda haber avanzando en el sendero correcto, yo sé lo que hiciste en las elecciones pasadas. Solo nos queda tomar aire y tratar de hacer lo que podamos por rescatar al Perú de su peor enemigo: el exceso de Estado.

Que descanse en paz.

Por Gustavo Rodríguez García

 

Regresar a Voces Liberales


 
 
Artículos Monólogos Liberales Enlaces Home Agregar a favoritos Contáctenos