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En última instancia simpatizo con la idea que el Estado debe hacer un esfuerzo sensato para que los países sean estables y me parece interesante que esa agenda de Keynes como ideólogo del Partido Liberal Inglés, que hay que poner las instituciones que ayuden a estabilizar, el presupuesto contracíclico ayuda, bien diseñada la institucionalidad actúa automáticamente. La tercera tarea, es el que haya Banco Central pues los riesgos de corridas lo justifican, no omnipresente pero que este ahí y también institucionalidad que nos permita igualar el acceso al capital humano, todo lo que son los seguros sociales, no para exageraciones, sino para resolver problemas que de otra forma no tienen solución posible. La idea de proveer para la salud y la vejez, la solución no es dejar morir en la calle a los ancianos o pobres, eso no es viable, entonces hay una estructura que obliga a cierta intervención.
Sobre el tema de los derechos humanos, la Argentina tiene que admitir las reglas internacionales, tiene que tener una visión integral sobre los derechos humanos y tiene que manifestar su rechazo a cualquier tipo de violación de las libertades, tiene que tener una posición intransigente en ese sentido y eso incluye desde los crímenes de la colectivización forzosa del agro de Stalin, o del Khmer Rouge hasta las violaciones a los derechos humanos de Cuba existentes. En ese contexto todas las violaciones a los derechos humanos tienen que ser censuradas, sean ocasionadas por el terrorismo o por la represión ilegal.
La política económica del actual gobierno es muy mala. Lo que tiene Argentina es que las circunstancias internacionales son enormemente favorables y que políticas inadecuadas no han logrado compensar el viento de cola que tenemos. Son malas políticas que nos llevan a ser el único país del mundo que sobre consume energía, nos llevan a la contaminación, a aislarnos del mundo, toda esa locura está mal pero el viento de cola es tan formidable que todo eso no se ve.
La década del 90 fue netamente populista, se aumentaron los gastos sin financiamiento con endeudamiento, con malas regulaciones, con economías muy cerradas, con falta de flexibilidad en el uso de los factores, con un capitalismo para los amigos, y eso no tiene nada que ver con liberalismo. Lo que yo creo es que la década de los 90 fue la década de la comprensión aun por los populistas, que el comercio mundial había crecido enormemente y había oportunidades en el mundo que no se podían negar. La segunda visión que fue muy impactante en la década de los 90 fue que los países que se integraban al mundo estaban teniendo un desarrollo excepcional como los tigres asiáticos. Además a Chile le iba muy bien integrándose a la economía mundial, eso produjo, luego del colapso de la década del 80, la necesidad de hacer cambios, esos cambios no fueron parte de nuestra agenda sino el aprovechar los cambios de la economía mundial y eso es muy distinto a que se haya tenido una agenda liberal. Esos cambios, valorizaron la economía mundial, es cierto
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