El rol de la propiedad es fundamental, pues sino el derecho no está bien consolidado y protegido, los individuos no pueden sentirse seguros de que cualquier inversión que realicen va a ser segura y sentirán que en cualquier momento el Estado podría expropiar, controlar alquileres, controlar intereses, que habrá un cambio monetario o que con la inflación la moneda va a perder valor, etc. El respeto y la protección absoluta a la propiedad deben ser ampliamente protegidos. Considero que la última ley de expropiación vigente en el Perú protege los derechos de propiedad y así ha sido concebida.
Considero que en lugar de hablarse de derechos humanos, debiera hablarse de derechos individuales, pues el anterior término ha sido muy manoseado por las izquierdas latinoamericanas, y la defensa de dichos derechos ha estado muy politizada. Los principales derechos individuales serían el derecho a la vida, el derecho a la propiedad, el derecho a la libertad, el derecho a celebrar contratos libremente, el derecho a ser resarcido en caso de daños y perjuicios, el derecho que el Estado no intervenga para controlar las actividades humanas posibles, entre otros.
Para el liberalismo yo nazco, yo existo. Para la sociedad uno existe cuando tiene documento de identidad. La unión de hombre y mujer se llama matrimonio, y la legalizo mediante el matrimonio civil. El derecho no me otorga el status de casada, solo me lo reconoce. En este sentido, el Estado no debiera meterse en asuntos que no le competen. Históricamente, el matrimonio ha sido la unión de hombre y mujer y así debiera de mantenerse y si las relaciones homosexuales quieren unirse libremente, seguirán uniéndose con o sin el Estado, con lo cual hay una suerte de tergiversación respecto al concepto convencional de matrimonio que es solamente la unión de hombre y mujer.
La reforma del Estado pasa con continuar con las privatizaciones, simplificar procesos drásticamente pues hay duplicidad de procesos en muchos casos, suplir licencias por comunicaciones y fiscalizaciones y esto que parece tan simple requiere de una voluntad política muy grande y el gran enemigo de ello es la burocracia estatal.
En el Perú no ha habido ninguna reforma del Poder Judicial hasta el día de hoy, todo lo que ha habido han sido intentos de pequeños cambios no de una verdadera reforma la cual debería pasar por modificar drásticamente el Código Procesal e incluir juicios orales y únicos y una única audiencia de pruebas y sentenciar ala brevedad, pensándose incluso en la participación de jurados. Incluso hay algunas sociedades en las que hay centros privados de justicia, en los cuales al igual que una persona se afilia a una AFP cada persona puede afiliarse a un centro privado de administración de justicia que puede resolver litigios. En California hay algunos centros que ya trabajan de éstaforma.