José Luís Sardón (Arequipa 1963) es abogado por la Universidad Catolica Santa Maria de Arequipa y Master en Ciencia Política por la American University de Washington DC, Estados Unidos. Asimismo tiene una especialización en Política Internacional por University of Maryland, College Park. Actualmente, cursa el Doctorado en Economía en Eseade. de Argentina.
Ha sido Editor Ejecutivo de la revista Debate (1986-89); Profesor Investigador en la Universidad del Pacífico (1991-95); y, Coordinador de Derecho y Ciencias Sociales en la Universidad San Ignacio de Loyola (1996-99).
Como columnista, ha publicado artículos en medios que incluyen The Wall Street Journal y la Agencia Interamericana de Prensa Económica – AIPE, obteniendo el Primer Premio en el Concurso Nacional de Prensa 1984. Es autor de los libros Aproximaciones (Lima: Okura, 1985); Walter Piazza en el MEF: Recuento de una frustración costosa (Lima: Apoyo, 1995) y La Constitución incompleta (Lima: Apoyo, 1999).
Ha sido miembro de la Comisión de Libre Competencia de Indecopi y actualmente lo es de la Comisión de Acceso al Mercado. De igual forma es Vocal de la Junta de Reclamos de Usuarios de Osinerg. También es árbitro del Centro de Conciliación y Arbitraje del Colegio de Ingenieros del Perú desde 2001 y del Centro de Conciliación y Arbitraje Nacional e Internacional de la Cámara de Comercio de Lima desde 2004.
Desde el 2000, trabaja en la Universidad Peruana de Ciencias Aplicadas – UPC, donde se desempeña como Director Ejecutivo de la Sociedad de Economía y Derecho, siendo responsable de los programas de postgrado y extensión en tales áreas.
El liberalismo es una doctrina económica y política que tiene por objetivo mostrarnos el camino hacia la prosperidad. El liberalismo, en ese sentido, no es un sustituto de la religión, puesto que no pretende responder a la cuestión del sentido de la vida humana.
La libertad económica y política tienen igual importancia para el liberalismo, siempre y cuando no se confunda libertad política con democracia, como suele ocurrir en el Perú. Es evidente que la democracia no siempre trae consigo la libertad; existen numerosos casos en que hay pueblos que eligen dictadores.
Para el liberalismo, la libertad estámás protegida por el estado de derecho que por la democracia.Estado de derecho significa primacía de la magistratura y, sobre todo, aplicación imparcial de la ley a todos los ciudadanos. Ello asegura la libertad que la simple democracia –entendida como realización de elecciones.