En nuestros países pensamos que el Estado debe resolver nuestros problemas… cuando hay un terremoto esperamos que el Estado nos ayude, cuando hay un huayco esperamos que venga el Estado y hasta cuando un ambulante se queda sin empleo, este busca al Estado para que le resuelva sus problemas. El liberalismo señala que el Estado no puede porque no tiene recursos y muchas veces no es confiable, por lo que debemos aprender a resolver mejor nuestros problemas prescindiendo de él. Si tenemos un problema debemos resolverlo nosotros mismos, si no podemos solos podremos acudir a nuestra colectividad y si no se puede, recién se ira al Estado. Cuando por ejemplo, el ex Alcalde de Lima, Alberto Andrade, desalojóa los ambulantes del centro de Lima, ellos pidieron reubicación, cuando estaban realizando una actividad ilegal, ¿por que había que reubicarlos? Esa es una visión paternalista de las cosas. Cuando cualquiera de nosotros pierde el trabajo, no vamos al Estado a pedirle que nos busque un nuevo trabajo. Otro tema es que muchos piensan que el liberalismo plantea que cada uno baila con su propio pañuelo, así que depende de cada uno si le va bien o le va mal. Tampoco ese es un discurso exacto, porque hay ciertos grupos sociales que necesitan de un apoyo directo y que de otra manera no podrían desarrollarse. Esto tiene que ver con lo anterior, el liberalismo al plantear tolerancia no plantea indiferencia. Por ejemplo si hay comunidades nativas en la selva, deben tener la oportunidad que sus productos puedan ser exportados, o que ellos puedan tener acceso a las universidades, que puedan tener acceso a becas. No se trata de dejar las cosas a su propio riesgo. Entonces hay una cosa muy importante que es el respeto a la dignidad del individuo lo que implica darle ciertas condiciones básicas que permitan que se pueda realizar como persona. Por ahí hay muchas cosas que trabajar, aun cuando es un tema polémico entre los propios liberales.
Actualmente cualquier persona accede a las universidades públicas peruanas pagando una suma simbólica. Eso parece justicia, igualdad de oportunidades, pero en realidad es una barbaridad, pues si tú y yo estudiamos en esa universidad pública y tu tienes dinero y yo no tengo dinero, lo lógico, lo racional, lo equitativo es que tu pagues más que yo. Pero en el Perú se habla de la gratuidad de la enseñanza y como sabemos nada es gratis, la universidad tiene que pagar, luz, agua, teléfonos, sueldos de profesores, laboratorios y ¿de donde paga todo eso si no es de las pensiones de los alumnos? Porque el Estado no puede dar más plata de la que ya le da. Debería haber un sistema en el cual el que tiene para pagar, que pague y quien no tiene para pagar y es buen alumno que no lo haga. Así habrá mejores bibliotecas y mejores servicios en las universidades. Tal vez ya no habrá solo alimentación sino otros beneficios para quienes vienen de lejos, ahí hay un tema por trabajar. Lo mismo podría hacerse en el tema de la salud, respecto a los hospitales que también son teóricamente gratuitos, el que tiene dinero debe pagar. Los esquemas actuales son esquemas totalmente antiliberales.
Antes de trabajar en el sector público, me preguntaba si era posible aplicar políticas liberales. Es interesante ver el tema desde el otro lado del escritorio, como ciudadano, como profesor, como intelectual, uno puede tener distintas ideas de lo que debe ser el Estado y cuando uno pasa al otro lado, no es que cambie de ideas porque uno conserva las mismas ideas, pero el problema es lo que puede hacerse desde el Estado.