Gerardo Bongiovanni es Presidente de la Fundación Libertad (www.libertad.org.ar), creada en Rosario, Argentina, en 1988. Asimismo es Presidente de la Red Libertad que agrupa Think Tanks del interior de la Argentina.
Es Miembro del Patronato de la Fundación Iberoamérica Europa, Miembro del Consejo de Administración de la Fundación Global (Mar del Plata) y Fundación Alberdi (Mendoza). Es Miembro del Consejo de Administración de la Escuela Superior de Economía y Administración de Empresas - Eseade, Buenos Aires.
Además de ello, ha ejercido el periodismo radial y televisivo y colabora en diversos diarios argentinos y extranjeros y ha sido expositor de distintos temas en seminarios internacionales en México, Venezuela, Perú, Ecuador, España, Gran Bretaña, Italia, Francia, Alemania, Colombia, Chile, Bolivia, Uruguay, Brasil y Estados Unidos.
El Dr. Bongiovanni conversó con Perú Liberal en su reciente visita a Lima, con ocasión de la Cuarta Convención Anual de Economía.
El liberalismo es una filosofía que parte de la base de que el ser humano progresa más en el contexto de la libertad en las relaciones sociales. Esto significa que cuanto más amplio sea el espacio de libertad que tiene el individuo, cuanto más libres sean los mercados, cuanto más se respete la propiedad privada y cuanto más limitado sea el Estado en su accionar, mayor será la posibilidad que tenga el individuo de progresar y que una sociedad logre el desarrollo económico y social sostenido.
En un contexto social, el liberalismo tiene que promover tres cosas: un gobierno limitado, mercados libres y respeto a la propiedad privada, y esos son los principios básicos que tiene que promover el liberalismo y todo liberal.
Es cierto que mucha gente identifica a los liberales solo con temas económicos y tiene que ver con dos cosas, una primera, que no tiene que ver con los liberales, es que muchos críticos del liberalismo tratan peyorativamente de reducir el liberalismo a una postura económica, al mero capitalismo. No olvidemos que aun cuando el capitalismo nos presenta bastante bien respecto al sistema económico, es una palabra que fue acuñada por Marx, que era muy crítico de aquel sistema. Una segunda cosa, que es una autocrítica que debemos hacernos los liberales, es que permitimos, como dice Maria Vargas Llosa, que las ideas liberales sean secuestradas por los economistas. Muchas veces hemos dejado las ideas liberales en manos de los economistas y eso ha sido un error pues el liberalismo no es un sistema económico, en todo caso el sistema económico, la economía de mercado, es una parte del liberalismo, que es un sistema de ideas, una filosofía, mucho mas amplia, que va mucho mas allá de lo económico.
Los derechos humanos tal como se conciben, tal como se conocen de acuerdo a la figura más difundida de los derechos humanos, es una concepción tuerta que ha construido la izquierda, quien se ha apoderado de ella y eso tal vez ha sido un error de los liberales, aun cuando hay gente liberal trabajando en temas de derechos humanos en la forma tradicional.